Biochips: Mezclando Biología y Microelectrónica.
Hay una tecnología emergente que es, literalmente, de importancia creciente. Combinando moléculas orgánicas y células con microelectrónica, la tecnología de los biochips promete crear nuevos aparatos con nuevas capacidades. Estos híbridos miniaturizados se espera que lleven a un diagnóstico médico mejor, más rápido y más completo. Podrían además resultar en prótesis mejores e imposibles de construir actualmente. Otra aplicación de los biochips podrían ser sensores mejorados para el procesamiento de productos químicos y alimenticios. Como resultado de la investigación en dispositivos combinados biológico/electrónicos, están en el horizonte computadoras y almacenamiento de la información novedosos. "Yo vería a la biología haciendo impacto en la tecnología de las computadoras en los próximos cinco años, pero primariamente en el área del almacenamiento de datos y los sensores externos", predice Robert Birge, un profesor del Departamento de Química de la Universidad de Siracusa, Nueva York y Director del Centro W.M. Keck de Electrónica Molecular de esa Universidad.
Oportunidades en Biosensores
De acuerdo con expertos como el Dr. Enal Razvi, director de Descubrimiento de Drogas en Biotecnología en la firma de Investigación de mercados Frost & Sullivan, Inc., todas las drogas médicas actúan sólo sobre 500 moléculas del cuerpo. Sin embargo, los humanos tiene cerca de 100000 genes. A medida que el proyecto de descifrar el mapa de los genes humanos avanza, la base genética de más y más enfermedades está siendo develada. "Si el 10% de los 100000 genes realmente causa una enfermedad y usted está actuando sólo sobre 500, entonces se está perdiendo una cantidad", explica Razvi. "Esta es la oportunidad de creación". Hay realmente dos mercados para ser creados. Uno es para investigación y desarrollo. Este involucra test para nuevas drogas contra los objetivos conocidos y otros descubrimientos acerca de interacciones de drogas. Frost & Sullivan espera que este mercado sea de 900 millones de dólares anuales en unos pocos años. El segundo mercado involucra los tests de diagnóstico. Este mercado es dificil de predecir pero podría ser eventualmente mucho mayor. Se espera que tenga un crecimiento inicial menor.
En computación
De hecho, donde la mayoría de la gente ve un pantano, Birge de Siracusa ve la materia prima para las computadoras. Un grupo de investigación liderado por Birge ha estado investigando la forma de tornar la proteína bacteriorodopsina (encontrada en bacterias de agua salada) en memoria óptica para computadoras. La proteína cambia su estructura cuando es expuesta a la longitud de onda de luz apropiada. Este cambio puede ser visto de tal manera que los datos pueden ser escritos y leídos ópticamente. Tales memorias basadas en proteínas son más lentas hoy que las basadas en semiconductores, pero han tenido un avance significativo. "En una pequeña cubeta que tiene uno por uno por tres centímetros de tamaño se pueden almacenar del orden de 10 Gigabytes. es tridimensional", explica Birge. Otros están también trabajando en esta tecnología y Birge espera ver memorias de computadora basadas en bacteriorodopsina en pocos años. Además de ser usados como memoria de computadoras los biochips pueden ser usados como computadoras propiamente. En efecto, el ADN está siendo usado para esta tarea (ver "Computadoras de ADN") En el Instituto Max Planck de Alemania el Profesor de Biofísica Peter Fromherz está trabajando para juntar neuronas con dispositivos de semiconductores. El desafío es mantener ambos, células y semiconductores, funcionando. Un problema es que la solución salina que les gusta a las células es dañino para los componentes microelectrónicos. Como problema adicional, el contacto con la célula tiene que ser hecho sin metal. Más bien las medidas deben hacerse poniendo a las células en la cercanía de electrodos aislados. La separación es de 10 a 100 nanómetros (millonésimas de milímetros). Para comparar, un pelo humano tiene un diámetro de 70000 nanómetros. Hasta ahora Fromherz ha trabajado con neuronas de rata sobrellevando recientemente el problema de medir cuan lejos está la célula del electrodo. Una distancia corta y consistente es crítica para la investigación y desarrollo así como para una eventual producción. ¿Por qué Fromherz está haciendo eso?, una razón es que piensa que la biología y la microelectrónica pueden ser complementos perfectos. "Las neuronas, en principio, son muy lentas, pero son muy buenas en cuanto a procesamiento en paralelo, memoria y esas cosas. Los dispositivos electrónicos son muy rápidos", comenta Fromherz. Uno podría imaginarse que, por combinación, lograría algo mejor almacenando y trayendo desde la memoria".
Partes y Repuestos
Prótesis es el otro uso para la investigación de Fromherz. Eventualmente sería posible interponer células nerviosas con semiconductores haciendo un puente entre los miembros electromecánicos y el sistema nervioso humano. Este adelanto está a años de distancia y las técnicas que se están usando ahora no llevarán a algo de esa naturaleza. Para el futuro el uso potencial de moléculas biológicas y células va de los sensores a las computadoras y a la medicina. Actualmente no parece haber mercado seguro excepto para los biosensores, y aún para esto hay algunas incertidumbres. Más allá de eso nadie puede estar seguro a que nos puede llevar el desarrollo de los biochips, pero las posibilidades son asombrosas. Como dice Birge, "el cielo es el límite, y ni siquiera hemos rascado la superficie". Hank Hogan, Es un escritor "freelance" que vive en Austin, Texas, EEUU. Se especializa en ciencia y tecnología. Tiene un título en física y ha trabajado por varios años en varias empresas de alta tecnología. |
RETINAS ARTIFICIALES
Se han completado las primeras intervenciones quirúrgicas bajo
las que se han implantado retinas artificiales para ayudar a
pacientes con diversos grados de ceguera.
La restauración de la vista en muchas personas ciegas está
cada vez más cerca
gracias a los pioneros trabajos de científicos como Alan Chow,
Gholam Peyman y
José Pulido.
Chow y su hermano Vincent han inventado la llamada Retina Artificial
de Silicio (ASRTM), un microchip que mide menos de una décima de
pulgada y que es menos grueso que un cabello humano. El ASRTM contiene
3.500 células solares
microscópicas que convierten la luz en impulsos eléctricos.
El propósito de este
chip es reemplazar las células sensibles a la luz, los fotorreceptores
naturales, que se han dañado en muchas personas ciegas.
Este problema se produce en pacientes que han sufrido retinitis pigmentosa y otras enfermedades de la retina. Tres individuos afectados y que habían perdido casi totalmente la visión fueron intervenidos quirúrgicamente en el University of Illinois at Chicago Medical Center y en otro hospital a finales de junio, siéndoles implantadas retinas artificiales de forma experimental. Todos ellos fueron dados de alta al día siguiente de la intervención.
De momento, los especialistas están evaluando sólo la
seguridad y efectividad
del chip, colocando una versión reducida de éste en un
lateral de la retina. Las operaciones se realizaron con éxito y
se espera que durante este mes los pacientes recuperen algo de visión
en la zona afectada.
Las incisiones practicadas en la parte blanca del globo ocular no han
sido mayores que el diámetro de una aguja. A través de ellas,
los cirujanos introdujeron un dispositivo en miniatura que se encargó
de extraer el gel que se encuentra en el medio del ojo, reemplazándolo
con una solución salina. Otro dispositivo se empleó después
para situar el implante tras la retina. En un par
de días, la burbuja de aire creada se había reabsorbido
y los fluidos naturales habían regresado a su nivel anterior.
Si los implantes son tolerados por el ojo, se realizarán nuevas operaciones a mayor escala, lo cual devolverá la vista incluso a pacientes en las etapas finales de la retinitis pigmentosa.
Investigadores en la Universidad Purdue han creado los primeros biochips de proteínas, la unión de chips de computadoras de sílice con proteínas biológicas.
El coordinador de la investigación dijo que los chips que contienen miles de proteínas podrían ser organizados dentro de un artefacto de un tamaño cercano al de una computadora portátil que podría detectar microbios específicos, células enfermas o productos químicos peligrosos o terapéuticos en forma rápida y barata.
Michael Ladisch, profesor de Ingeniería Biológica y Agrícola y de Ingeniería Biomédica en Purdue, dijo que si la primera prueba en el "mundo real" de los biochips es exitosa, los chips de sílice incrustados con proteínas podrían aparecer en docenas de aplicaciones en unos pocos años. Los médicos podrían usar aparatos que contengan biochips para diagnosticar rápidamente enfermedades comunes o testear la eficacia de la quimioterapia. Los agricultores podrían ubicar sensores en sus campos para que los alerten de enfermedades en los cultivos. Los investigadores biomédicos podrían saber si ciertas plantas de uso popular contienen sustancias bioquímicas beneficiosas y podrían desarrollar nuevos productos farmacéuticos en base a ellos.
Aunque ya se usan biochips que contienen ADN para automatizar la secuenciación de genes muchos científicos están interesados en juntar proteínas con chips de computadoras porque las proteínas son muy específicas para interactuar con otras proteínas o sustancias bioquímicas.
Los científicos generalmente comparan la unión a las proteínas con el ajuste de una llava con su cerradura. Uniendo estas "llaves" biológicas a chips de computadoras los científicos creen que podrán detectar microbios, células enfermas y distintas sustancias químicas en forma rápida y barata.
Por ejemplo, una proteína se fija a la pared de una bacteria en particular. Esa proteína pudría ser agregada a un biochip. Si la bacteria estuviera presente en una muestra que se pone en contacto con el chip se uniría a la proteína provocando un cambio detectable en la señal eléctrica que pasa a través del chip. Este cambio en la señal eléctrica podría ser registrada por el dispositivo confirmando la presencia de la bacteria en la muestra. Otras bacterias o moléculas en la muestra no se unirían al chip.
Los científicos involucrados en el proyecto de la Universidad de Purdue agregaron en forma exitosa una proteína llamada Avidina a un chip. La Avidina se une a una vitamina llamada Biotina y esta Biotina marcada con colorantes fluorescentes se unió a la Avidina pegada en el biochip.
Un elemento clave de esta investigación fue verificar que las proteínas estaban efectivamente unidas al chip. Esto fue hecho utilizando técnicas avanzadas de microscopía.
La microelectrónica
y la biología históricamente han sido areas separadas de
investigación, pero aplicando tecnologías de micro o nanoelectrónica
y dispositivos, como estos biochips, a los problemas biológicos,
resultarán en soluciones de bajo costo comparadas con los métodos
actuales y reducirán significativamente el tiempo necesario para
la detección de organismos y materiales biológicos específicos.
BIOFACTORIA DE SOBREMESA
Se están desarrollando ya microrrobots que podrán manipular
células individuales para efectuar reparaciones y curar pacientes
afectados por determinadas enfermedades.
El futuro de las intervenciones médicas en el cuerpo humano nos reserva grandes sorpresas. Entre ellas, destacan ejércitos de microrrobots que podrán ser introducidos en el interior de nuestro cuerpo para actuar directamente sobre los puntos afectados por una enfermedad concreta.
Serán robots sumergibles y extremadamente pequeños, pero aún capaces de manipular células individuales, actuar como fábricas biológicas o actuar como herramientas quirúrgicas mínimamente invasivas.
Tienen sólo 670 micrómetros de alto y de 170 a 240 micrómetros
de ancho: por
tanto, más cortos que este guión (-) y no más
anchos que este punto (.). Han sido diseñados por científicos
suecos. Pueden trabajar en ambientes salinos, en sangre, orina, en un medio
de cultivo celular o en otros líquidos.
Poder trabajar en genómica o investigación metabólica con células individuales es muy importante. En el futuro, serán capaces de capturar una simple bacteria y transferirla a una estación de análisis. Equipados con un área multisensorial, los microrrobots podrán ser programados para construir microestructuras o trabajar de cirujanos en el extremo de un catéter.
Los microrrobots son muy sencillos. Están basados en un polímero
que se estrecha y ensancha a voluntad, siendo sus contracciones controladas
mediante la
aplicación de electricidad.
Lo más interesante de ellos es que, a diferencia de otros que
les precedieron,
sí son operativos en agua y otros líquidos, lo que les
proporciona un enorme potencial en el campo de la biotecnología.
MADISON - Los científicos han sacado la computación de ADN desde el mundo de flotación libre del tubo de ensayo y lo anclaron seguramente a una superficie de vidrio y oro. Con esto dieron un paso pequeño pero importante en la búsqueda de dominar el vasto potencial del ADN para hacer las mismas tareas que ahora requieren sílice y circuitos electrónicos en miniatura.
El logro, anunciado el 13 de enero del 2000 en la revista Nature por un grupo de científicos de la Universidad de Wisconsin-Madison es una demostración importante que muestra la computación de ADN puede ser simplificada para atacar problemas complejos, dijo Lloyd Smith, profesor de química de la Universidad de Wisconsin y coautor del artículo de Nature.
La computación de ADN es una tecnología naciente que busca capitalizar la enorme capacidad informacional del ADN, molécula que es capaz de realizar operaciones similares a las de las computadoras utilizando enzimas, catalizadores biológicos que actúan como software para ejecutar operaciones deseadas.
El articulo de Nature describe el desarrollo de una superficie química novedosa que simplifica enormemente los pasos complejos y repetitivos usados en las computadores de ADN rudimentarias. Lo importante es que ésta técnica deja de lado los tubos de ensayo y las pone en una superficie sólida haciendo la tecnología más simple, más accesible y más dócil para el desarrollo de computadoras de ADN capaces de enfrentar el tipo de problemas complejos que las computadoras convencionales manejan ahora rutinariamente.
El uso de computadoras de ADN se apoya en el hecho de que las moléculas de ADN pueden almacenar más información que cualquier chip de computadora convencional. Se ha estimado que un gramo de ADN secado puede contener tanta información como un billón de CDs. Más aún, en una reacción bioquímica que tenga lugar en una superficie diminuta varios trillones de moléculas de ADN pueden operar en concierto creando un sistema de procesamiento en paralelo que imita la capacidad de las más poderosas supercomputadoras.
Pero la tecnología de computadoras de ADN actual -enfatizó Smith- está todavía muy lejos de sobrepasar al chip de sílice. El nuevo método reportado por los científicos de Wisconsin, dijo, es simplemente un lecho de prueba para seguir trabajando en un mejoramiento y una simplificación de la química para las computadoras de ADN. A pesar de esto Smith dice que la nueva superficie química proveé una oportunidad de domar al ADN para transformarlo en la computadora no convencional jamás hecha.
¿Qué es la Nanotecnología?Las computadoras reproducen la información con muy bajo costo. La idea es inventar aparatos que manufactures a muy bajo costo tratando los átomos discretamente, como las computadoras tratan bits de información. Esto podría permitir la construcción automática de productos de consumo sin trabajo tradicional, como una fotocopiadora produce copias ilimitadas sin que un humano tengo que escribir cada vez la información original.La electrónica está movida por la miniaturización. Trabajando con cosas chicas ha llevado a herramientas capaces de manipular átomos individuales de la misma forma que las proteínas de una papa manipulan los átomos del suelo, el aire y el agua para hacer copias de ella misma. El matrimonio explosivo de la química con la ingeniería llamado "Nanotecnología" está llevando a la era de la maquinaria autoreplicante y los bienes de consumo autoensamblados hechos de átomos baratos. La nanotecnología es la manufactura molecular o, en forma más simple, es la construcción de cosas átomo por átomo o molécula por molécula con brazos de robot nanoscópicos. Un nanómetro es una milmillonésima de metro (el ancho de 2 ó 3 átomos). Utilizando las propiedades químicas bien conocidas de los átomos y las moléculas (cómo se adhieren entre ellos), la nanotecnología propone la construcción de aparatos moleculares novedosos con propiedades extraordinarias. El truco es manipular átomos individualmente y ubicarlos exactamente donde sea necesario para producir la estructura deseada. Esta habilidad está casi a mano. El
beneficio de dominar esta tecnología está mucho más
allá de cualquier logro humano alcanzado hasta ahora...
|