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Por Omar Trujillo-Cenóz
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Estas investigaciones tomaron renovado impulso al describirse en los roedores una zona paraventricular, radicada en el cerebro anterior, que sería generadora de neuroblastos migrantes hacia el lóbulo olfatorio. Estas células se radicarían allí, bajo la forma de neuronas pequeñas, integradas a los circuitos locales. Los nuevos hallazgos plantearon una interrogante particularmente importante: ¿cuáles son la células madres u originarias, que al persistir indiferenciadas en el adulto posibilitan la generación de nuevas neuronas? Una de las líneas de investigación que se desarrollan en el Dpto. de Neuroanatomía Comparada intenta aportar datos para dilucidar esta incógnita. Usando como modelo experimental el CNS de tortugas juveniles, se ha podido constatar que el epitelio que tapiza las cavidades del cerebro anterior, el diencéfalo y la médula espinal, mantiene actividad mitótica. Más aún, la técnica de Golgi y el empleo de marcadores fluorescentes, que se incorparan “in vivo” a las células ependimarias, han brindado en la zona ependimaria y paraependimaria imágenes compatibles con fenómenos de migración y diferenciación. Algunas de estas células potencialmente migrantes, pero todavía en contacto con las cavidades del sistema nervioso (ventrículos o canal central de medula) expresan substancias neuroactivas tales como Gaba y Serotonina. Por último, la microscopía electrónica de transmisión, asociada a la reconstrucción tridimensional, a puesto en evidencia la presencia de kinocilios típicos y sinapsis en células en vías de completar la diferenciacion hacia la línea neural. Las cilias han sido interpretadas como “marcadores naturales” que indicarían el origen ependimario de dichas células. A pesar de estos hallazgos no se puede descartar la presencia, fuera del epitelio ependimario, de otra población de células madres, también capaces de incorporar precursores de ADN. En la substancia blanca de la médula de tortuga al igual que en la de la rata, existen células con aspecto de oligodendrocitos que se marcan cuando se inyecta Bromodeoxiuridina (un nucleótido que se incorpora al ADN nuclear durante la fase S del ciclo celular). |
Se obtienen células que reparan la médula espinal.
Los científicos han entrenado una fuerza de trabajo de células para ir a la médula dañada y reconectar las líneas. Usando técnicas simples y baratas transformaron células embrionarias (stem cells) en las células del sistema nervioso llamadas oligodendrocitos. Cuando los oligodendrocitos son inyectados en la médula de ratas dañadas o mutantes son capaces de recubrir de aislante a los axones pelados. Estos brazos largos de las neuronas transportan mensajes para arriba y para abajo en la médula espinal.

"Esta es la primera demostración de que los oligodendrocitos derivados de stem cells embrionarias pueden remielinizar el sistema nervioso adulto lesionado", dijo John McDonald. "Esto es relevante ya que las condiciones que resultan en una pérdida de la mielina, tales como lesiones de la médula, accidentes vasculares, esclerosis múltiple y mielinitis transversa ocurren principalmente en adultos."
McDonal es Profesor Asistente de neurología y neurocirugía en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis. Su grupo de investigación publicó sus resultados en el número del 23 de mayo en PNAS.
La mielina es el material graso que aisla las líneas de comunicación del sistema nervioso. Estas lineas, formadas por axones, permiten al cerebro comunicarse con el resto del cuerpo. Pero dejan de trabajar si pierden su mielina, como pasa frecuentemente cuando la médula espinal es dañada. "Remielinizar axones anteriormente intactos podría ser una forma práctica de ayudar a pacientes con lesiones espinales a mejorar funciones tales como control de la vejiga o movimientos de los miembros", dijo McDonald.
Las stem cells embrionarias pueden desarrollarse como cualquier tipo de célula del cuerpo. Pero David I. Gottlieb, profesor de neurobiología y de bioquímica y biofísica molecular, descubrió previamente que aplicaciones a intervalos correctos de ácido retinoico las persuade para transformarse en precursores de células del sistema nervioso: neuronas, astrocitos y oligodendrocitos. En el estudio actual, el equipo de McDonald demostró que los oligodendrocitos en estos cultivos mixtos envuelven los axones de las neuronas con mielina. Más aún, a los nueve días los axones estaban cubiertos firmemente; alrededor de un mes más rápido que cuando los oligodendrocitos tomados del cerebro o la médula remielinizaban neuronas de cultivo.
También obtuvieron el primer cultivo casi puro de oligodendrocitos a partir de stem cells de ratón. El truco, descubrieron, fue transferir los cultivos mixtos desde el medio que contenía suero a un medio que contenía los factores de crecimiento preferidos por los oligodendrocitos. En un paso final, agregaron medio que había sido usado por células precursoras de oligodendrocitos inmaduros y, por lo tanto, que contenían sustancias que las células habían segregado. Alrededor del 90% de las células resultantes fueron oligodendrocitos.
Experimentos posteriores demostraron que los oligodendrocitos tanto de cultivos mixtos como de los cultivos casi puros pueden sobrevivir y trabajar en animales vivos. Primero, transplantaron los cultivos mixtos en ratas cuya médula espinal torácica había sido inyectada con sustancias químicas desmielinizadoras tres días antes. Marcaron las células de ratón de varias maneras para diferenciarlas de las de ratas. Una semana después del transplante detectaron células de ratón en las regiones dañadas. La mayoría de ellas se habían vuelto oligodendrocitos, presumiblemente en respuesta a señales provenientes de la médula desmielinizada. Es más, estos oligodendrocitos estaban funcionantes. "Encontramos una mielinización muy rápida", dijo McDonald. "Vimos axones envueltos firmemente incluso una semana después del transplante."
Los investigadores transplantaron los cultivos casi puros de oligodendrocitos en la médula espinal de ratones temblorosos. Dado que estos animales son incapaces de hacer un componente clave de la mielina, llamado proteína basica de la mielina, sus axones quedan envueltos escasamente. Nueve días después del transplante los oligodendrocitos de ratón habían migrado varios milimetros desde el sitio de inyección. La microscopía electrónica de transmisión reveló que al mes algunos de los axones estaban envueltos firmemente en 10 a 15 capas de mielina.
"Estos estudios demuestran que los oligodendrocitos derivados de stem cells pueden mielinizar axones en cultivo y pueden sobrevivir y mielinizar axones en animales adultos con médulas defectuosas o lesionadas", dijo McDonald. "Por lo tanto, los transplantes de células productoras de mielina pueden ofrecer un abordaje pragmático para restaurar significativamente la función neurológica. Y los métodos que hemos desarrollado pueden producir una provisión sin límites de tales células".
| Identifican
gen y proteína que detienen la regeneración del cerebro y
la médula espinal después de las lesiones.
Revertir las lesiones del cerebro y la médula espinal pueden ser posibles pronto con el descubrimineto de un gen y proteína responsable de detener la regeneración del axón. Los axones del cerebro y la médula pueden crecer después de la lesión si se les porvee de un ambiente adecuado, pero el ambiente natural del cerebro adulto contiene sustancias que inhiben la regeneración del axon. Uno de estos inhibidores es la proteína Nogo. "Hemos identificado el gen y la proteína responsable por la actividad Nogo", dijo Stephen M. Strittmatter, profesor asociado de neurología y neurobiología de la Facultad de Medicina de Yale. "Nuestro trabajo sugiere que la proteína Nogo es un bloqueante importante y selectivo de la regeneración del cerebro después de la lesión del sistema nervioso central." Publicado en el número del 27 de enero de la revista Nature, el estudio de Strittmatter demuestra que la proteína Nogo generada en el laboratorio detiene el crecimiento de axones. Además la proteína se encuentra exclusivamente en aquellas áreas del cerebro que son más hostiles al crecimiento axónico. Experimentos futuros determinarán si este es el principal inhibidor de la regeneración del axón en el cerebro o si es uno de varios inhibidores. Después de lesiones del sistema nervioso de muchos adultos las neuronas sobreviven pero sus axones conectores están dañados y su función se pierde. Fuera del cerebro y la médula espinal estas conexiones usualmente vuelven a crecer y la recuperación es excelente. Dentro del cerebro y la médula hay muy poca recrecimiento de axones después de una lesión y el pronóstico clínico de la recuperación de la función es pobre. Un claro ejemplo de esto es la lesión de médula espinal en humanos. Además de identificar el gen y la proteína, el equipo también encontró que la actividad inhibidora está localizada en una porción discreta de Nogo. Strittmatter dice que dado que esta porción es menos del 10% de la proteína Nogo entera está facilitada la identificación y diseño de inhibidores de la acción de Nogo. "Si estos inhibidores basados en Nogo pueden ser desarrollados, la falla en la regeneración del axón y la recuperación de la función después de muchas lesiones cerebrales y espinales pueden ser revertidas", dijo Strittmatter.
La nota original puede ser encontrada en: http://www.yale.edu/opa/newsr/00-01-26-02.all.html
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| El crecimiento
neuronal en el cerebro puede explicar el "Síndrome del Miembro Fantasma".
Uno de los más problemáticos efectos después de la amputación de un brazo o una pierna es el Síndrome del Miembro Fantasma en el cual la persona dice estar recibiendo sensaciones del miembro perdido. Neurocientíficos de la Universidad de Vanderbilt informaron la primera evidencia directa de que el crecimiento significativo y la reconexión de neuronas en el cerebro de los amputados puede estar en la raíz de este problema. El hallazgo puede llevar, de última, al tratamiento del la sensación de miembro fantasma. También aumenta la esperanza de que sea posible reparar las médulas espinales dañadas por lesiones a medida que los científicos encuentren la forma de promover y regular tal crecimiento. Desde hace tiempo los neurocientíficos han sabido que el síndrome del miembro fantasma y su compañero cercano, el dolor de miembro fantasma, son efectos colaterales indeseables del intento del cerebro por reorganizarse después de una interrupción seria de la información sensorial que recibe del resto del cuerpo. Las regiones específicas del cerebro en la corteza cerebral, el tálamo y el tronco encefálico que procesan la información sensorial del sistema nervioso central están altamente organizadas y su organización empieza a cambiar después de una amputación o una lesión espinal importante. Neeraj Jain, Sherre L. Florence, Hui-Xin Qi y Jon H. Kaas informan en la revista PNAS que las neuronas de los cerebros de monos adultos crecen y hacen nuevas conexiones en las áreas somatosensoriales cuando son masivamente deprivadas de entrada sensorial. Esto sugiere que el crecimiento neuronal está en la reorganización que sigue a las lesiones, dicen los autores. "Sospechamos por algún tiempo que este era el caso", dijo Jain. "Pero hasta hace poco la visión prevaleciente ha sido que esta clase de crecimiento regenerativo no ocurre en cerebros adultos. Por suerte, esta nueva visión sugerirá las formas de parar o revertir las sensaciones del miembro fantasma, las que tienden a volverse cada vez más reales con el tiempo." El síndrome de miembro fantasma es el ejemplo más dramático y misterioso de un fenómeno llamado dolor neuropático, dolor que no parece tener una causa física ya que es producido por un mal funcionamiento del sistema nervioso. El dolor neuropático responde muy poco a los tratamientos standard del dolor y puede ponerse peor con el tiempo en lugar de mejorar. Para algunas personas se vuelve una discapacidad seria. En su artículo en PNAS los investigadores de Vanderbilt informan de una serie de estudios en cerebros de monos adultos que tenían lesiones espinales o un brazo amputado por razones terapéuticas. Las terminales nerviosas en la mano, el brazo, la cara
y otras partes del cuerpo están conectadas al cerebro a través
de la médula espinal. La información sensorial de cada parte
del cuerpo está localizada en áreas específicas del
tronco encefálico, el tálamo y la corteza. Estas áreas
se muestran claramente en la corteza cerebral de los monos que en los humanos
ya que la corteza de los monos es lisa, no altamente arrugada como en la
corteza humana. Esto ha permitido a los investigadores mapear estas áreas
somatosensoriales y han encontrado que las áreas conectadas a la
car están adyacentes a las que están conectadas a la mano
y el brazo.
"El cerebro humano está organizado casi de la misma manera. La gente que ha perdido un brazo frecuentemente dice que cuando son tocados en la cara sienten como si la sensación viniera del miembro perdido", dijo Jain. Para determinar como el cerebro de los monos con lesiones espinales o brazos amputados han cambiado como resultado de su pérdida los investigadores inyectaron primero un compuesto trazador en sus mentones. Cuando sus cerebros fueron examinados los científicos encontraron evidencia del trazador no solo en las regiones del cerebro asociadas con el mentón sino también en áreas asociadas con la mano y el brazo. "Esto demuestra que el cerebro no está quieto sino que reacciona a los cambios importantes", dijo Jain. Cuando la entrada sensorial de una parte del cuerpo desaparece repentinamente el cerebro reacciona reprogramando el área que ya no está sirviendo a una función útil. Este es un proceso muy lento, lleva meses o años. Además la pérdida sensorial tiene que ser masiva para disparar estos cambios: el cerebro tiene otras formas de responder a pérdidas más pequeñas como la de un dedo, dijo el científico. Para determinar si el crecimiento neuronal estaba involucrado en el proceso de reprogramación los investigadores fueron al tronco encefálico, donde las áreas somatosensoriales son mucho más compactas. Su hipótesis era que aún el crecimiento neural más modesto en esta parte del cerebro tendría consecuencias significativas. Los investigadores encontraron evidencia clara de que las neuronas del área de la cara en el tronco encefálico habían extendido sus axones y habían hecho un número de conexiones en el área de la mano. Encontraron que aunque el número de estas conexiones era limitado había suficiente para activar muchas de las neuronas del área de la mano. "Concluímos que el sistema nervioso central del primate adulto es capaz de crecer extensamente y que este crecimiento de unas pocas nuevas conexiones puede tener un impacto importante en la organización funcional del cerebro", concluyeron
La nota original puede ser encontrada en: http://www.vanderbilt.edu/News/news/apr00/nr26.html
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de Fisiología y Medicina del 2000
La Asamblea Nobel en el Instituto Karolinska ha decidido hoy, premiar conjuntamente con el Premio Nobel de Fisiología y Medicina para el año 2000 a Arvid Carlsson, Paul Greengard y Eric Kandel por sus descubrimientos concernientes a "Transducción de señales en el sistema nervioso" Resumen En el cerebro humano hay más de cien billones de células
nerviosas. Ellas están conectadas entre sí a través
de una red infinitamente compleja de procesos nerviosos. El mensaje de
una neurona a otra es transmitida a través de diferentes transmisores
químicos. La transducción tiene lugar en puntos de contacto
especiales, llamados sinapsis. Una neurona puede tener miles de estos contactos
con otras neuronas.
Arvid Carlsson, Departamento de Farmacología, Universidad de Gotemburgo (Suecia) es premiado por su descubrimiento de que la dopamina es un transmisor del cerebro y que tiene gran importancia para nuestra capacidad de controlar los movimientos. Su investigación ha llevado a la comprensión de que la enfermedad de Parkinson está causada por la falta de dopamina en ciertas partes del cerebro y que un remedio eficiente para esta enfermedad (la L-dopa) pudiera ser desarrollado. Arvid Carlsson ha hecho descubrimientos posteriores que han clarificado el rol de la dopamina en el cerebro. El ha demostrado el modo de acción de drogas usadas en el tratamiento de la esquizofrenia.
Paul Greengard, Laboratorio de Ciencia Molecular y Celular, Universidad Rockefeller, Nueva York (EEUU) es premiado por su descubrimiento de como la dopamina y un número de otros transmisores ejercen su acción en el sistema nervioso. El transmisor primero actúa en un receptor en la superficie celular. Esto dispara una cascada de reacciones que afectan a ciertas "proteínas llave" que luego regulan una variedad de funciones en las células nerviosas. Las proteínas se modifican cuando se agregan grupos fosfato (fosforilación) o cuando éstos son quitados (desfosforilación) lo que causa un cambio en la forma y la función de la proteína. A través de este mecanismo los transmisores pueden llevar sus mensajes de una célula a otra.
Eric Kandel, Centro de Neurobiología y comportamiento, Universidad de Columbia, Nueva York (EEUU) es premiado por sus descubrimientos en como la eficacia de las sinapsis puede ser modificada y que mecanismos moleculares toman parte en ello. Con el sistema nervioso de una babosa de mar como modelo experimental ha demostrado como los cambios en la función sináptica son centrales para el aprendizaje y la memoria. La fosforilación en las sinapsis juegan un papel importante para la generación de una forma de memoria a corto plazo. Para el desarrollo de memoria a largo plazo también se requiere de un cambio en la síntesis de proteínas, lo que puede llevar a alteraciones en la forma y función de las sinapsis.
ARVID CARLSSON Dopamina - un importante transmisor
Drogas contra la enfermedad de Parkinson.
Drogas antipsicóticas y antidepresivas.
PAUL GREENGARD Transmisión sináptica lenta.
La fosforilación de proteínas cambia el funcionamiento
de las células nerviosas.
DARPP-32 - una proteína reguladora central.
ERIC KANDEL La babosa marina, un sistema modelo de aprendizaje.
Memoria de corto y largo plazo.
Plasticidad sináptica, una precondición para la memoria.
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