Debajo de las cortezas de los árboles también podemos encontrar ootecas chatas y fijas de las arañas saltadoras, o reencontarnos con la araña escupidora (que no te va a hacer nada) o la gran polibetes (que te dará flor de susto).
Otros bichos parecidos superficialmente a las arañas son los opiliones (ver Figura) y los ácaros (garrapatas y bichos colorados). Tanto unos como otros son arácnidos, como las arañas.
Arácnido (como los escorpiones y las garrapatas) pero no araña, este bicho
es un opilión. Son sociales, no son ponzoñosos pero pueden emitir olores
repugnantes.