JUNTANDO BICHOS

Te vamos a dar dos métodos para juntar bichos: la recolección a mano (que no quiere decir que los agarres con los dedos) y con trampas de caída.

Para la recolección manual precisás tan solo algunos frasquitos o bolsas de nailon, una pinza o un palito, buena vista y valor. Y suerte. Se busca debajo de piedras, entre la hojarasca, debajo de cortezas, sacudiendo ramas, revisando paredas, etc. Si encontrás un bicho que vuela, no es una araña. Si no vuela, la cosa es más fácil. EMPUJA AL ANIMAL CON UNA PINZA O UN PALITO HACIA EL FRASCO Y TAPALO. NO LO AGARRES CON LA MANO, PUEDE SER PELIGROSO. En la figura te mostramos algunas técnicas de captura a mano. Debés contar con el bichito no es bobo y no va a estar esperando que vos lo agarres.


Si agarrás una araña con los dedos seguramente te los va a morder. Mejor usá alguno de estos métodos. Podés empujar bruscamente con un palito al animal dentro de un vaso de plástico, o tranquilamente se lo ponés arriba. En este último caso usarás un papel o un cartoncito fino para poner por abajo y poder así girar el vaso sin que el bicho se te escape. Por último, si el bicho es chico y trepador usá una cajita de fósforos, como te indica la figura. Se la ponés arriba y después la cerrás (con el bichito adentro).

Se puede buscar al azar o siguiendo una franja de terreno marcada con hilos (transecto). También se puede fabricar un marco de madera de 1 m de lado, tirarlo al azar sobre el suelo (¡cuidado con tus compañeros!) y juntar cuidadosamente todos los animales que encuentres allí adentro (método del cuadrado). El transecto y el cuadrado te permitirán tener idea de la densidad de los bichos (cantidad por metro cuadrado, por ejemplo).

Guardá cada animalito en una bolsita individual y un papelito con sus datos: procedencia (departamento, localidad, barrio), la persona que lo recolectó y la fecha (ver Figura). También podés anotar todos los datos que te parezcan importantes: si estaba debajo de una piedra, en las hojas, si tenía ooteca, si estaba con otros bichos, etc.). Usá siempre lápiz, porque no se borronea con el agua (o con el alcohol, si los guardás muertos).



Ejemplo de una etiqueta. Aquí está todo lo que importa, y te conviene hacerlas siempre iguales. La letra puede ser fea, pero deben entenderla todos los demás.



Las trampas de caída capturan animales cuando tú no estás, pero los mata. Se hacen con dos vasitos de plástico, uno dentro del otro, enterrados al ras del suelo (ver Figura). En el vaso interior se coloca un poco de formol al 5 ó al 10% y unas gotas de detergente. El detergente impidirá que trepen y el formol conservará en buen estado a los animales muertos. Este método permite capturar principalmente bichitos caminadores del suelo. Para evitar que el agua de lluvia llene el vaso le haremos un techo con una piedra, sostenida por tres piedritas. De esta forma la trampa también quedará disimulada para otras personas.

Periódicamente (semanal o mensualmente) revisarás las trampas, vaciando el contenido del vasito interior en un colador y luego pondrás los bichos en una bolsita de nailon con alcohol. Como antes, le colocarás un papel con los datos. Como el vaso exterior evitó que la tierra se derrumbara, podés poner nuevamente el vaso interior en su lugar. Deberás reponer el líquido. Como te dijimos, la trampa puede capturar mientras tú descansas, aún durante la noche.





Una trampa de caída se hace con dos vasitos, uno adentro del otro. Se entierran al ras del suelo y se le pone un techo con una piedra. Los pobres animalitos caen, mueren y se conservan en el formol que cubre el fondo del vaso interior.