ALGUNAS CONSIDERACIONES INICIALES Y UN POCO DE HISTORIA:
¿Que son los escorpiones?
Los escorpiones o alacranes, constituyen un orden de arácnidos muy característico: poseen dos “pinzas”, cuerpo delgado con una “cola” larga, terminada en una vesícula con el aguijón.
Ya desde el Silúrico y Devónico (hace aproximadamente 410 a 438 millones de años) existen restos fósiles de ejemplares acuáticos que presentaban prácticamente la misma forma que actualmente poseen. La cola funcionaba como timón y carecían de las uñas en los apéndices locomotores. Recién durante el Carbonífero (355 m. de a. aproximadamente) irrumpen los primeros representantes terrestres, entre los cuales se destaca Brontoscorpioanglicus, quién, según se ha calculado, media más de un metro de largo.
En la actualidad se conocen cerca de 1.500 especies en todo el mundo, los cuales principalmente viven en zonas tropicales y templadas. La gran mayoría son animales de hábitos nocturnos, durante el día se ocultan bajo piedras, troncos, cortezas, o bien en cuevas que ellos mismos excavan en el terreno. Muchas de los escorpiones poseen hábitos sinantrópicos (inclusive los uruguayos); o sea su capacidad de adaptarse a la presencia del hombre y de invadir su casa. Durante la noche se vuelven activos, salen a la superficie, donde cazan a sus presas (insectos, miriápodos, arácnidos y otros artrópodos), a los cuales inmovilizan con sus pedipalpos o utilizando su veneno.
Una característica que los diferencia del resto de los arácnidos es su forma reproducción. La misma consiste en una “danza nupcial” o “paseo”,en la que el macho y la hembra deambulan tomados de sus pinzas. A lo largo de este paseo, el macho apacigua a la hembra y la predispone a la “cópula”. Luego, éste, produce una estructura -llamada espermatóforo- que deposita en el sustrato y en el cual (como su nombre lo indica) esta depositado el esperma que posteriormente será transferido a la hembra.
La duración de la gestación es muy variable y todas las especies son vivíparas, es decir, no ponen huevos sino que ya nacen como pequeños escorpioncitos. Luego de nacidas, las crías se suben al dorso de la madre, donde permanecen hasta la primera muda. Posteriormente se dispersan y comienzan a alimentarse, iniciando así su existencia solitaria.
En realidad, el conocimiento popular asocia a los escorpiones con su peligrosidad pero, como sucede con las arañas (con quienes están emparentados), muy pocas especies son realmente peligrosas para los humanos. Son sólo unas 25 especies, menos de un 2% de las especies conocidas, y todos pertenecen a la familia Buthidae. El veneno, cuya función principal es la captura de presas, se encuentra en la vesícula, en el extremo de la cola y éste se transfiere a través del “aguijón” o acúleo.
Un poco de historia:
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En
Uruguay han trabajado investigadores de la talla de Pablo R. San Martín
(foto), reconocido nacional e internacionalmente, quien describió varias
especies nuevas y realizó importantes contribuciones para la clasificación
de las distintas especies de Bothriuridae, o Lucrecia Covello de Zolessi
quien pioneramente estudió el complejo proceso de reproducción de estos
artrópodos. Estos investigadores supieron poner al Uruguay en los sitiales
de referencia dentro de la comunidad científica. |
¿Cuál es la situación actual?
Lamentablemente
luego del temprano fallecimiento de P. San Martín (1969) las investigaciones
sobre el tema se vieron disminuidas. Al mismo tiempo el conocimiento generado
se ha incrementado notoriamente, con lo cual es prioritario realizar las actualizaciones
necesarias en los distintos campos de investigación que actualmente se desarrollan.
Esta tarea no es sencilla, pero se ha dado los primeros pasos para tratar
de lograrlo.
Entre ellos se distingue una actualización sobre la clasificación de las especies presentes en nuestro país. En Uruguay están se conocen hasta el momento siete especies de escorpiones, agrupadas en tres familias: Bothriuridae, Buthidae y Euscorpiidae.
Buthidae mientras tanto posee dos especies representadas en nuestro
país: Tityus uruguayensis Borelli, 1901 y Tityus trivittatus Kraepelín, 1898
y por último Euscorpiidae que solamente posee una
especie en nuestro país: Euscorpius flavicaudis
(De Geer, 1778).
Peligrosidad
Si
bien para nuestro país solo se ha citado una especie potencialmente peligrosa
para el ser humano, el Buthidae Tityus trivittatus las restantes seis especies no están incluidas
dentro de esa categoría. De cualquier manera no es conveniente manipularlos
ni mantenerlos como mascotas, dado que todos -sin excepción- poseen las toxinas
necesarias para capturar su alimento (principalmente otros artrópodos: insectos,
crustáceos y otros arácnidos), las cuales pueden traer complicaciones a las
personas alérgicas o con problemas similares.
Ante
un eventual accidente donde se vea involucrado un escorpión (u otro arácnido)
es conveniente tratar de conservar al ejemplar vivo o muerto (vivo: dentro
de un frasco con tapa y un algodón apenas humedecido en agua o muerto: en
un frasco con alcohol) y hacerlo llegar con la mayor premura al Centro de
Información y Asesoramiento Toxicológico –C.I.A.T.- en el 8vo. piso del Hospital
de Clínicas, Avenida Italia s/n, o comunicare por el teléfonos 1722 ó 487.4000,
donde le informarán de los pasos a seguir.