Ecología
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| Un incomprendido amigo del
hombre Probablemente el lector haya meditado mucho más sobre la inmortalidad del cangrejo que sobre la posibilidad que las arañas nos sean útiles. Pero razonemos. Las arañas son carnívoras obligadas, sólo comen animales vivos que ellas cazan. ¿Y qué cazan? Pues, mayoritariamente, insectos. Y éstos sí nos causan problemas. Pensemos a los insectos actuando en dos escenarios:
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Insectos en nuestra casa
En nuestra casa existen moscas, mosquitos,
polillas, saetitas de plata (esos insectos plateados que comen libros), cascaruditos que
taladran los muebles, veloces cucarachas, etc. Todos ellos nos afectan, dañan, molestan.
Las arañas se los comen. Es lo único que comen. Si las arañas de nuestra casa están
gorditas y rozagantes, es porque nos están limpiando la casa de insectos. Si se
reproducen y hay más y más, cientos de arañas, es porque hay miles de insectos (muchos
de los cuales ni vemos por ser nocturnos). Cuando los insectos disminuyen, ellas
disminuyen en número. Si matamos las arañas, los insectos aumentarán descontroladamente
y tendremos que fumigar cada vez más con insecticidas tóxicos... no sólo para los
insectos, contaminando el ambiente en que vivimos. Y recuerden lo que ya dijimos: las arañas raramente son un peligro real por su mordedura.
![]() Conclusión: "Los arácnidos forman parte de una cadena alimenticia". |
Insectos en cultivos
| Veamos ahora lo mismo en un agrosistema: una pradera, un
viñedo, una granja. Los insectos - particularmente sus larvas - son plagas de incidencia
millonaria (en bichos y en dólares perdidos) que las arañas controlan naturalmente. No
las eliminan, es cierto, pero las controlan. Y las controlan sin gastos, sin contaminar,
sin constituir ningún riesgo importante. Sin necesidad de tóxicos que se come el ganado
(y luego nosotros) o directamente nosotros. Insecticidas naturales...
Tal vez se exagere. Pero piénselo objetivamente, razone. Instintivamente las odiamos o tememos, es innegable. Pero nos dan una mano y les ponemos el pie. No la pise, dele una oportunidad. Déjela que coma sus insectos. |
Las arañas en la carretera
Los
días "pesados", después de llover un poco o incluso antes de llover, las
carreteras muchas veces se llenan de arañas grandotas. En otoño si salimos al campo o
recorremos las carreteras del interiór del país, es muy posible verlas, pues es la
época en que ellas salen. Los que "salen" son sólo machos, que no hacen cuevas
y que están buscando hembras. Mezcladas, hay dos especies de estas arañas que son muy,
pero muy parecidas entre sí: Eupalaestrus weijenberghi y Acanthoscurria suina.
Pero uno puede fácilmente diferenciarlas por su comportamiento defensivo. Si uno asusta a
una de estas arañas poniéndole una mano encima o, menos arriesgado, la "torea"
con un palo (por favor, ¡pedradas y palazos no!), Eupalaestrus eleva el abdomen de
forma muy llamativa, mientras que Acanthoscurria amenaza espectacularmente elevando
el cuerpo, con los quelíceros bien abiertos. |
¿Dónde viven?
Los
machos son vagabundos, pero los juveniles y las hembras viven permanentemente en cuevas
que ellos excavan en el campo. Ojo, no confundir. Estas arañas no son las que hay en las
serranías; éstas son de praderas y viven en casi todo el país. Los niños de campaña y
de las afueras de Montevideo las conocen bien (las hay incluso en canchas de baby
fútbol), y tratan de sacarlas con un hilito con jabón o carne, aunque frecuentemente
sacan licosas que también viven en cuevas. Nosotros hemos reconstruido la forma de las
cuevas y sus dimensiones. La boca y el cuello de la cueva son estrechos, ampliándose
adentro en una ampolla donde el animal reside, gira, come y muda (cambia la piel). Eupalaestrus,
además, tiene un tubito final donde el pobre bicho se refugia y cierra con su cuerpo
cuando la desenterramos con palas. Acanthoscurria no tiene este tubito final. |
Las arañas y su ayuda
| En un estudio que estamos haciendo con Fernando Pérez Miles,
Carlos Toscano y Antonio Mignone (este último, terrible con su pala pocera), hemos
comprobado recientemente la amplísima distribución de estas arañas en todo el Uruguay,
particularmente de Eupalaestrus. Lo interesante de todo esto - y vinculado con la utilidad de estas arañas - es que estas arañas comen activamente toneladas de esos cascarudos con un cuerno, los escarabajos conocidos como bicho torito. Y esos bichos torito, pese a su simpatía, son una de las más grandes plagas de nuestras praderas naturales: sus larvas, las llamadas isocas, comen la raíces de los pastos. Y son muy difíciles de eliminar, ya que están bajo tierra, por lo que habría que desparramar tóxicos a diestra y siniestra, o incorporar insecticidas a la propias pasturas (y luego al ganado, después a nosotros). Este es un buen ejemplo de nuestro odio injustificado: hasta nos desviamos de nuestra senda en la ruta - con los riesgos que conlleva - con tal de aplastar un bichito que no nos molesta para nada y que, para colmo, nos resulta extremadamente útil. Desagradable, eso sí. |